miércoles, 2 de noviembre de 2011

HEHEHEHEHHEHEHHE Aqui al mando, Erika Marica. *Apaluses*

Siento la tardanza, de veras. Pero no me culpeis a mi, culpad a @RosalieTombar que no escribe. ¬¬
Me promete que lo hará y no lo hace, srsly, matadla. Podeis petadle el twitter, hacer que escriba, por dios!
Bueno, si, espero subir más pronto la proxima vez.
Btw, espero que os guste y eso. Queremos comentarios :333
Loffffffffff ya all!


P.D: Rose, yo te quiero igual, pero por el amor de Dios, ESCRIBE.

Capitulo 2.


Estuvimos ensayando prácticamente toda la tarde, nada especial, lo mismo de siempre.

Nos disponíamos a recoger todo el cableado cuando la madre de Rian interrumpió. 

-¿Os quedáis a cenar, chicos?-Pregunto con una sonrisa en la cara. Si algo caracterizaba a la madre de Rian, era su simpatía, y su amabilidad. 

-Podemos pedir unas pizzas.- Siguió Rian.

-¿Sin anchoas?-Preguntó Zack, y todos reímos.

La madre de Rian se dirigió a la cocina, y llamó a la pizzería más cercana. La verdad, es que en Baltimore era difícil encontrar una buena pizzería. 

Nosotros, por nuestra parte, recogimos aquel garaje, y nos dirigimos al salón. Rian, fue a ayudar a su madre, Alex se fue al baño, y Zack y yo nos sentamos en el sofá.

-¿Ya sabes con quien irás al baile de primavera?- pregunté a Zack, pero al momento de hacerlo, intuí la respuesta por la expresividad de su cara.

-No...

-Queda tan solo mes y medio, todo el mundo ha decidido ya con quien irá. -Zack me miró, y entonces recordé.- ¿Y Lynne? Tenía entendido que esa chica te gustaba bastante.

-Todavía no he hablado con ella, debería, pero ¿Y si me dice que no?- Noté como bajaba la mirada. Lynne era la chica que le gustaba a Zack desde hacía alrededor de dos años. Él nunca se había atrevido a decírselo, por el miedo al rechazo, pero se le notaba a leguas. Y según me habían comentado, ella sentía lo mismo.- ¿Y tú?

-Yo no iré.- Respondí con obviedad. Nunca me habían gustado esos bailes, me parecían una gilipollez. Además, no tenía con quien ir, y no había ninguna chica en el instituto que llamara mi atención.

-¡RIAAAAAAAAAAAN! -interrumpió Alex entrando en el salón, sin camiseta.

Mis ojos fueron directamente a su desnudo torso, y... ¿Por qué narices estaba encontrando aquello atractivo? ¿Porque no podía dejar de mirar?

Alex debió advertir mi fija mirada, e hizo un gesto de incomprensión, incluso creo que sus labios murmuraron un silencioso "¿QUE?", pero en ese momento entro Rian, procedente de la cocina.

-¿Qué haces así? -preguntó soltando una pequeña carcajada, y mostrando una vez más, su perfecta dentadura.

-¿Me puedes dejar una camiseta seca? Estaba lavándome las manos y... la he puesto perdida.-Respondió Alex con una pequeña sonrisa. Rian asintió, y comenzó a caminar hacia el pasillo. Alex, le siguió, no sin antes echarme una mirada molesta, una mirada de incomprensión y de preocupación.

A los cinco minutos volvieron, Alex ya vestido. Rian, de nuevo, fue a la cocina a ayudar a su madre, y Alex se sentó con nosotros en el sofá.

Tocaron el timbre. Las pizzas habían llegado, y fue Zack quien se levantó a por ellas.

-¿Te pasa algo?- Preguntó Alex preocupado.

-¿A mi?¿Por qué iba a pasarme algo?- Respondí con una nueva pregunta.

 -No sé, llámame loco, pero antes me mirabas de una manera muy extraña. Pensaba que tratabas de decirme algo mediante la mirada.

 -No, no es nada, tranquilo. -Sonreí y me levante en busca de Zack, a quien me encontré a medio camino, con las pizzas en la mano.

 Llamamos a Rian, quien se unió a nosotros, para entre risas y carcajadas, terminar una noche que debió haber sido una más.


Algo estaba pasando dentro de mi cabeza, algo que yo no comprendía. 

En ese momento, no fui consciente. No me di cuenta de que lo que ahora comenzaba no tendría fin, no me di cuenta de los millones de lágrimas que iba a derramar, no me di cuenta del daño que serías capaz de causarme.

Estaba confuso, perdido, no comprendía porque me había sentido como lo había hecho. Pensaba que había sido algo momentáneo, que mi cerebro había tratado de gastarme una broma pesada, que no era más que eso, una confusión. Que ingenuo ¿eh?

Pero aquel momento lo cambio todo.

viernes, 21 de octubre de 2011

Capítulo 1

HIYA LITTLE DICKS!
Aquí San Jacoba y Jamona al aparato (?
Bueeno, este es el primer capítulo, no vamos a decir ninguna tontería [aún] Si os portáis bien y nos dejáis penes comentarios todos happy happys de la vida :3
so ... ¡A LEER!
pd: Erika, I loff yu <3



POV Jack.

Era un día cualquiera, uno más de los 365 que tiene un año. Iba caminando por la carretera, camino a casa de Rian, pues era día de ensayo. Los árboles que se sucedían en las cunetas impedían que la luz del tímido sol de invierno penetrara al camino, lo que hacía que caminara en la sombra.

Hacia frío, por lo que iba abrigado hasta las cejas. Bufanda, gorro, e incluso guantes.
Los coches pasaban a mi izquierda, uno tras otro, convirtiendo aquel paseo en una monótona melodía de motores.

No tardé más de diez minutos en llegar a casa de Rian. Cuando lo hice, para mi sorpresa, ya estaban todos allí. Alex, y Zack, esperaban tirados en el sofá, comiendo palomitas de maíz, a la vez que hacían zapping, mientras que Rian, se había levantado a abrirme la puerta.

Ambos hicieron un leve movimiento de cabeza como saludo.

-Tarde.- Murmuró Alex, al mismo tiempo que se llevaba una palomita a la boca. Yo siempre llegaba tarde a los ensayos, y Alex siempre se encargaba de recordármelo. Era algo que odiaba. ¿Qué era? ¿Mi madre?

-He venido a ensayar, no a ver como mi mejor amigo se convierte en mi madre. Ya tengo suficiente con una.- Vi como Rian y Zack hacían lo posible por no reírse, pero no pudieron evitarlo, ambos estallaron en carcajadas.

-Haya paz, haya paz.- Interrumpió Zack. -Vayamos a ensayar o se nos hará tarde.

Me encaminé hacia el garaje, seguido por Zack, Rian, y por ultimo Alex. Cuando entré en aquel antro, vi la batería de Rian, y las dos guitarras eléctricas perfectamente colocadas junto al bajo.

En una de las esquinas, había una montaña de amplificadores, y unos cuantos montones de cables. Las paredes estaban forradas con posters, y algún que otro garabato que contenía letras de canciones, o posibles nombres para el grupo.

Ensayábamos cada día, cada tarde. Nos lo tomábamos muy enserio, aun sabiendo que nunca llegaríamos a nada. Teníamos la esperanza de poder tocar en algún bar, o alguna fiesta, al menos, para que la gente pudiera ver que era lo que nos gustaba, que era lo que nos unía de una forma increíble, que dábamos lo mejor de nosotros.

Todavía no teníamos ni nombre. Yo insistía en llamarnos “Jack & the dickfaces”, pero me ignoraban. Tampoco teníamos apenas canciones, Alex había escrito unas cuantas, como Lullabies, en honor a su difunto hermano, o Break Out! Break Out!. Aun así, normalmente cantábamos canciones de otros, en su mayoría de Blink 182, o de Green Day.

¿Nuestro sueño? Llegar a ser como alguno de ellos, de nuestros ídolos. Mantenernos unidos a través de la música, que la gente sintiera lo que transmitíamos gracias a ella. Pero sobretodo, luchar. Luchar por nuestros sueños, luchar por nuestra amistad, y por todo lo que estaba por venir.

Lo nuestro no se bien como comenzó… fruto de la casualidad supongo, como la mayoría de las amistades. La casualidad de encontrarnos allí,... La casualidad

martes, 18 de octubre de 2011

Prólogo.

Creía que te había olvidado pero no he podido...
Creía que no te quería pero te he mentido...
Pensaba que no te necesitaba a mi lado, pensaba que era mas fuerte y tan solo me he equivocado.


No he hecho otra cosa que mentirme a mí mismo.
Fui un estúpido al pensar que seguirías ahí después de todo. Al pensar que podía jugar contigo.
Ya no sabía que hacer, y es que todo volvía a salir mal.

¿Para que mentirme mas?
¿Para que fingir nada?
¿Para que reír, si me falta tu mirada?


No iba a rendirme, iba a seguir luchando, por ti, por nosotros. Así que me propuse ser un poco más fuerte, sabía que costaría, pero hacerlo por ti lo hacía más fácil.


Porque, si tu me faltas, me falta el aire.