viernes, 21 de octubre de 2011

Capítulo 1

HIYA LITTLE DICKS!
Aquí San Jacoba y Jamona al aparato (?
Bueeno, este es el primer capítulo, no vamos a decir ninguna tontería [aún] Si os portáis bien y nos dejáis penes comentarios todos happy happys de la vida :3
so ... ¡A LEER!
pd: Erika, I loff yu <3



POV Jack.

Era un día cualquiera, uno más de los 365 que tiene un año. Iba caminando por la carretera, camino a casa de Rian, pues era día de ensayo. Los árboles que se sucedían en las cunetas impedían que la luz del tímido sol de invierno penetrara al camino, lo que hacía que caminara en la sombra.

Hacia frío, por lo que iba abrigado hasta las cejas. Bufanda, gorro, e incluso guantes.
Los coches pasaban a mi izquierda, uno tras otro, convirtiendo aquel paseo en una monótona melodía de motores.

No tardé más de diez minutos en llegar a casa de Rian. Cuando lo hice, para mi sorpresa, ya estaban todos allí. Alex, y Zack, esperaban tirados en el sofá, comiendo palomitas de maíz, a la vez que hacían zapping, mientras que Rian, se había levantado a abrirme la puerta.

Ambos hicieron un leve movimiento de cabeza como saludo.

-Tarde.- Murmuró Alex, al mismo tiempo que se llevaba una palomita a la boca. Yo siempre llegaba tarde a los ensayos, y Alex siempre se encargaba de recordármelo. Era algo que odiaba. ¿Qué era? ¿Mi madre?

-He venido a ensayar, no a ver como mi mejor amigo se convierte en mi madre. Ya tengo suficiente con una.- Vi como Rian y Zack hacían lo posible por no reírse, pero no pudieron evitarlo, ambos estallaron en carcajadas.

-Haya paz, haya paz.- Interrumpió Zack. -Vayamos a ensayar o se nos hará tarde.

Me encaminé hacia el garaje, seguido por Zack, Rian, y por ultimo Alex. Cuando entré en aquel antro, vi la batería de Rian, y las dos guitarras eléctricas perfectamente colocadas junto al bajo.

En una de las esquinas, había una montaña de amplificadores, y unos cuantos montones de cables. Las paredes estaban forradas con posters, y algún que otro garabato que contenía letras de canciones, o posibles nombres para el grupo.

Ensayábamos cada día, cada tarde. Nos lo tomábamos muy enserio, aun sabiendo que nunca llegaríamos a nada. Teníamos la esperanza de poder tocar en algún bar, o alguna fiesta, al menos, para que la gente pudiera ver que era lo que nos gustaba, que era lo que nos unía de una forma increíble, que dábamos lo mejor de nosotros.

Todavía no teníamos ni nombre. Yo insistía en llamarnos “Jack & the dickfaces”, pero me ignoraban. Tampoco teníamos apenas canciones, Alex había escrito unas cuantas, como Lullabies, en honor a su difunto hermano, o Break Out! Break Out!. Aun así, normalmente cantábamos canciones de otros, en su mayoría de Blink 182, o de Green Day.

¿Nuestro sueño? Llegar a ser como alguno de ellos, de nuestros ídolos. Mantenernos unidos a través de la música, que la gente sintiera lo que transmitíamos gracias a ella. Pero sobretodo, luchar. Luchar por nuestros sueños, luchar por nuestra amistad, y por todo lo que estaba por venir.

Lo nuestro no se bien como comenzó… fruto de la casualidad supongo, como la mayoría de las amistades. La casualidad de encontrarnos allí,... La casualidad

martes, 18 de octubre de 2011

Prólogo.

Creía que te había olvidado pero no he podido...
Creía que no te quería pero te he mentido...
Pensaba que no te necesitaba a mi lado, pensaba que era mas fuerte y tan solo me he equivocado.


No he hecho otra cosa que mentirme a mí mismo.
Fui un estúpido al pensar que seguirías ahí después de todo. Al pensar que podía jugar contigo.
Ya no sabía que hacer, y es que todo volvía a salir mal.

¿Para que mentirme mas?
¿Para que fingir nada?
¿Para que reír, si me falta tu mirada?


No iba a rendirme, iba a seguir luchando, por ti, por nosotros. Así que me propuse ser un poco más fuerte, sabía que costaría, pero hacerlo por ti lo hacía más fácil.


Porque, si tu me faltas, me falta el aire.